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Oscar Alfonso Sosa

DECIMAS, PINCEL Y ACUARELAS

DECIMAS, PINCEL Y ACUARELAS

La décima en su estatura  musical encierra tanto  que cuando produce un canto  es un premio a la cultura.

Nano   

Con el verbo como pincel y la cubanía como la mejor de las acuarelas, Bernardo Amador Yúnez, ha regalado los  mejores dibujos que sobre el hombre y su entorno, sus amores y desilusiones, su existencia misma, alguien haya realizado. Tuvo la suerte de compartir con Luis Compte Cruz y José Ramón Mariscal Grandales (el Solitario del Llano) el arte de la décima. “Luis Compte Cruz era un fenómeno. Lo conocí en el año 1961Acostumbrábamos desde un inicio a intercambiarnos lo que escribíamos y cuando yo leía lo de él se me erizaban los pelos. ¡Tremendo! Hay otra historia que pocos conocen y está relacionada con uno de los grandes de la décima, José Ramón Mariscal Grandales, quien a mi juicio no ha sido segundo de nadie.“Ese negro, jardinero, campechano, fuerte como un roble, tenía una memoria y sagacidad finísimas.  

Pero resulta que de vez en cuando callaba y para que volviera a escribir era un fenómeno.“Fue en los años 70. El silencio de Mariscal era espantoso y Luis y yo nos pasamos ocho años escribiéndole y cero respuesta; mira que le dábamos "coba", pero nada.  Por intermedio de otro poeta amigo nuestro, Eduardo Martín, intentamos algo y el Solitario le dijo: ‘Esos muchachos me tienen un poco cansado, les voy a mandar de un viaje para allá que no van a escribir más’.“Eduardo nos alertó porque cuando el negro se molestaba no era fácil. 

 Le dije a Compte: ¡está bueno ya de ‘coba’, oféndelo!”.Que venga, yo no le temo,/ Ni a Hércules ni a Plutón, Marte, Vulcano, Ramón,/ Mariscal ni Polifemo. Que salga, que pulse el remo, / ¿dónde está que no le hallo, si el habla yo no me callo,/ me cubro si se me cubrey si él es un 10 de octubre/ yo soy un 20 de mayo. “El negro se sintió ofendido y contestó: ¿Reto acaso, o desafío / o una llamada a la guerra o algún misterio se encierra / en tu mente, amigo mío La estoy leyendo y me río / al ver en tu canto bulla tanta espina, tanta pulla,/ la cual ni merma ni crece, ya que en nada se parece / a la gentil lira tuya.  

“De esa guerra nació Súplicas a Martillazo, una joya del Solitario del Llano y de Compte Cruz.“Con Mariscal me pasaron cada cosas. Recuerdo que había una etapa en que varios países se disputaban la natalidad de Colón y yo le dije, negro, le zumba tanta bobería, y me ripostó: ‘Sí señor, tengo ganas de cogerme un personaje para nosotros’.

 “A los pocos días aparecieron 40 décimas del Solitario”.Napoleón no era francés,/ ni español, ni americano, Napoleón era cubano,/ según se supo después Aunque su padre era inglés / y la historia lo ocultara, yo puedo sacar la cara / y combatir la osadía de aquel que sin pena un día / al mundo entero engañaba .

¿Cuánto de tranquilidad había en cada encuentro entre Compte Cruz, Nano Yunes y Mariscal? 

“¿Tranquilidad? No, eso no lo conocíamos. Cada uno de esos momentos era una incitación a la creatividad magistral."Para nosotros lo fortuito se convertía en un espacio ideal para crear y claro, nunca faltó el fino humor criollo, ni lo picante. Y de las ocurrencias ni hablar. Lo que más prendió y que ha llegado a todos los rincones del país fue el caso de la mula que tumbó a Genaro”.Por fin cómo fue, por sueño / por vahído, por tontera o por una borrachera / que inutilizó su empeño. Se me está arrugando el ceño / porque la razón recula frente a la idea que anula / mis deseos de ver claro en el caso de Genaro, cuando lo tumbó la mula. 

¿Dicen que a la décima quisieron eliminarla por caduca, por vieja y por sencilla?

 “Sí, señor, ¡qué clase de cosa! Pero la suerte es que la décima se defiende sola, está enraizada en el pueblo y eso nadie lo puede negar”. 

¿Yaguajay, una suerte de meca en la décima?  

“Es un fértil manantial. A los conocidos agrégale a Ramón Díaz, ¡cuidado con él!; Eloy Pérez, Delsa López, Gloria Eleutil y unos cuantos más. Y viene gente muy joven detrás que para qué contarte. ¡Ah!, y no dejes de mencionar a Balmaceda, el limpiabotas, con poca instrucción, pero lo que tiene en el cerebro es un río de poesía”. 

¿Deudas?

 “Conmigo ninguna, pero hay dos novelas de Mariscal en décima que es una lástima no se hayan rescatado. ¡Lo que nos estamos perdiendo! Se titulan La perdición de Cachita, publicada una sola vez, y El corazón de Leonía, inédita”. 

¿A los 88 años se siente cansado?

 “¡Quién dijo! Mientras la mente esté clara estoy entero, pintando con el verbo y alimentando la décima. A ella le debo, por sobre todas las cosas, la vida misma”.  script src="http://www.google-analytics.com/urchin.js" type="text/javascript">

1 comentario

jaime -

porque la 10 la ban atumbar porque estamos protes tando para queno tumben si tumban lo s de claramos con el presidente albaro uribe